Hebreos 13:15
15. Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.
En el antiguo pacto, los sacrificios eran de suma importancia, sin embargo en el nuevo pacto podemos notar que Dios demanda de nosotros nuestra alabanza y gratitud, ya no es necesario ofrecer un cordero, una paloma u otro sacrificio, lo que si debemos es tener un corazón que reconozca que El es Dios y que envió a su único hijo a hacer un sacrificio que sería suficiente para redimirnos.
Todos los creyentes del NT son sacerdotes (1 P 2:5,9) así que tenemos ofrendas de alabanza y agradecimiento a nuestro padre lo cual es nuestro fruto de labios.
Dios les bendiga grandemente en este día y nos ayude a ser verdaderos adoradores!
Comentarios
Publicar un comentario